lunes, 11 de junio de 2007

De Dioses a monstruos

Estaba ya sentado en mi sillón, mi mejor amigo y acompañante desde hace ya tres años. Me levanto, mi cabeza se parte con la bajada de presión. Empiezo a dar vueltas, no encuentro solución, sólo quiero que esta sensación se me vaya. Mi atormentado cerebro está al punto de colapsar, todas estas imágenes, recuerdos, sentimientos entorpecen mis movimientos . El tiempo se detuvo ya desde rato, los autos en mi ventana pasan pero no lo hacen. Sólo se distinguen luces borrosas, opacadas por mi visión que se desvanece por minuto y por el vidrio empañado . La humedad está al 100%, lo dijo el meteorologo: " Cuidensen de la humedad, es mortal! " después de dos mujeres violadas, de cuatro homicidios y 5 accidentes fatales.
Ya no soporto más este living, me voy a la cocina. Me tomo un vaso de agua, no me siento nada bien. La cabeza me da vueltas, sigue girando. El olor a ñoquis con salsa blanca recalentados del día anterior no hacen más que revolverme el estómago. Sólo me queda ese lugar que siempre cuide, el único que mantuve maníaticamente.
Me miro al espejo, mis ojeras trazan un medio circulo perfecto, arrastro mis manos pesadas sobre mi cara descompuesta. ¿ Qué me ha pasado ? ¿ Acaso soy realmente este monstruo ?
No soporto más ver mi rostro, abro el espejo, un sedante ayudará.
Ah no, me había olvidado, ya no quedan...